Nutrición de guerra: el menú de confinamiento.

Estimados lectores, parece de película pero es real. Nuestras vidas se han pausado durante unas semanas. Los profesionales de la salud estamos a tope de solicitudes de información, dudas, consejos, etc.

Los que nos dedicamos a la especialidad Nutrición y Dietética además nos encontramos con un parón en nuestra actividad, lo que supone no poder realizar los seguimientos de nuestros pacientes y evaluar los resultados de vuestras prescripciones dietéticas. Esto genera caos, ansiedad, etc. Sois muchos los que me habéis escrito preguntando por qué hacer con la dieta. No nos vamos a ver hasta pasadas unas semanas y, como sabéis, las prescripciones en Nutrición (dieta, suplementación, seguimiento de la farmacología prescrita por el médico, ejercicio, etc.) es muy dinámica y cambia según la evolución. Por tanto, no pasa nada por retrasar unas semanas los seguimientos y rediseños de estrategia.

Ello no quita que no os de unos consejos a pacientes y no pacientes, a la población en general, de cómo afrontar dietéticamente el encierro.

Comer bien es salud. Salud es prevención

Por un lado, desde el punto de vista de la prevención de la salud, hay que seguir comiendo bien. Más aún cuando el 100% de la población somos susceptibles de contagio por coronavirus. Nuestro sistema inmune tiene que estar a tope. No se va a acabar el mundo, por tanto, no te hartes a donuts. Puedes caer en el error de sobresaturar y «aburrir» a tu sistema imnunológico. ¿qué tiene que ver el sistema inmunológico con la nutrición? Mucho. ¿Sabías que la obesidad es uno de los factores de mayor riesgo en la infección por coronavirus?. Seré breve. Cuando no comemos bien (falta de proteínas, exceso de azúcares refinados, grasas saturadas, defecto de grasas de calidad), los telómeros de nuestras células se acortan (leer sobre los telómeros aqui). Los telómeros son los topes, a los que una vez se llega, división tras división celular, impiden que la célula se renueve y divida más, por tanto envejezca. Si las células de nuestros tejidos están mal nutridas, morirán antes, dejarán de dividirse. Pero antes de morir, las células de una persona que se nutre mal empiezan a pedir ayuda. Esa ayuda la piden mediante «gritos» al sistema inmune. Esos gritos son la liberación masiva de citoquinas. Son hormonas inflamatorias. Los tejidos de personas obesas o mal nutridas están completamente inflamados por este motivo. Esas señales de alarma agotan el sistema inmune, lo acaban aburriendo y ante señales continuas de alarma, dicho sistema (en concreto los linfocitos T CD4) empieza a cansarse y no hacer frente a señales de amenaza real. Por tanto, frente a una situación de pandemia como la que estamos viviendo, mantente bien nutrido.

¿Cómo hacer la compra?

Como habéis comprobado, con paciencia. Además con estas ideas apuntadas desde casa. Pensando en nutrientes:

  • Hidratos de carbono: basa la compra en productos que duren en el tiempo como legumbres secas, pasta y arroces, preferiblemente integrales. No caigáis en llenar el carro de bollería, flanes, natillas. Son alimentos vacíos en nutrientes realmente interesantes. Por supuesto no olvidar verduras y frutas. Recomendación especial, por logística y dirabilidad, conservas en tarro. Impecables nutricionalmente y muy seguras en cuanto a infecciones.
  • Proteínas: las reinas del mantenimiento de la masa muscular, ahora que nuestros desplazamientos se van a reducir al pasillo de casa, al menos mantened el tono muscular comiendo una cantidad de carnes, pescados, huevos y lácteos desnatados. No tiene mucho sentido la compra de carnes grasas o muy calóricas. No las vamos a necesitar. Sí muy recomendables desecados, embutidos ibéricos, jamón y por supuesto conservas de pescados en las que en España somos los reyes.
  • Grasas: no os olvidéis de las grasas antiinflamatorias, ricas en omega 3, 9 y 6. Aceite de oliva, aguacate, frutos secos. Quesos grasos como el curado de oveja y gouda que han sido validados por diversos estudios como aptos en enfermedad cardiovascular.
  • Suplementos: en casos tan excepcionales como el que estamos viviendo, si sois propendos a la ansiedad, de especial recomendación es el extracto de raíz de Ashwagandha, potenciadores del sistema inmunológico como el propoleo, vitamina C, etc, etc. Necesitamos además luz, sol, salid a las ventanas, terraza de casa! La vitamina D necesita sol y estar encerrados puede ser contraproducente a este respecto.

Si compráis con inteligencia os nutriréis bien. Tantas horas de confinamiento invitan a caer en el absurdo nutricional. Una onza de chocolate de gran pureza de ves en cuando para quien necesite vencer el mono de dulce y… poco más. Desearos una feliz estancia en casa. Animo a todos!

Eduardo Agudo Aponte

Nutricionista

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *